Las emisiones de CO2e se miden según un marco estandarizado establecido por el Protocolo de Gases de Efecto Invernadero (GHG), que las divide en tres ‘alcances’.
Alcance 1
El alcance 1 se refiere a las emisiones directas de recursos y actividades que son propiedad de una empresa o están bajo su control. Esto incluye cosas como:
- Emisiones de combustibles utilizados en actividades de la empresa (por ejemplo, vehículos de la empresa)
- Emisiones no intencionadas (por ejemplo, fugas de unidades de aire acondicionado)
- Emisiones liberadas durante procesos de fabricación e industriales
Alcance 2
El alcance 2 se refiere a las emisiones indirectas liberadas por la generación de energía comprada. Esto incluye cosas como:
- Electricidad
- Calefacción
Alcance 3
El alcance 3 se refiere a todas las demás emisiones indirectas que no están incluidas en el alcance 2. Las emisiones de alcance 3 pueden dividirse en dos categorías: emisiones upstream y emisiones downstream. Aunque normalmente constituyen la mayor parte de las emisiones de una empresa, las emisiones de alcance 3 son más difíciles de rastrear y gestionar ya que no son de propiedad o control directo de su empresa.
Las emisiones upstream se crean durante la producción, y provienen de cosas como:
- Bienes y servicios utilizados para producir su producto final (por ejemplo, embalaje, materias primas)
- Transporte (por ejemplo, entre proveedores o almacenes, o el transporte de materiales y bienes)
- Desplazamientos de empleados
- Viajes de negocios
Las emisiones downstream se producen después de la producción por la distribución de sus bienes o servicios, e incluyen cosas como:
- Transporte (por ejemplo, entrega al cliente final)
- Energía consumida en el uso de productos vendidos
¿Por qué debería medir las emisiones de alcance 3?
El Protocolo GHG actualmente requiere que las empresas rastreen las emisiones de alcance 1 y 2, con la flexibilidad de incluir el alcance 3 solo si así lo desean.
Sin embargo, con el Pacto Verde Europeo que busca alinear las políticas de la UE con la necesidad de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en al menos un 55% para 2030, pronto se requerirá que las empresas informen sobre las emisiones cubiertas por todos los alcances, incluido el alcance 3.
Como las emisiones de alcance 3 suelen representar la mayor parte de la huella de carbono de una empresa, es importante incluirlas en sus cálculos para comprender su verdadero impacto ambiental.
Al medir las emisiones de alcance 3, las empresas pueden comprender su impacto más amplio y realizar cambios o colaborar con proveedores para reducir las emisiones como resultado.
También es importante medir las emisiones de alcance 3 al intentar alcanzar la neutralidad de carbono, ya que estas deberán ser gestionadas y minimizadas junto con las emisiones de alcance 1 y 2.
Impulsado por Lune, el rastreador de CO2e de Soldo le permite calcular, informar y compensar sus emisiones de alcance 3 con facilidad. Simplemente deje que sus empleados gasten como de costumbre, y las emisiones generadas por cada transacción se calcularán automáticamente.